
Influencia de La Cosmovisión Andina y la Ritualidad Sagrada en la Producción y Uso Medicinal Ancestral de la Quinua, En Comunidades Indígenas del Cantón Colta, Provincia de Chimborazo, Ecuador.
El artículo de investigación, presentado en el IX Congreso Mundial de la Quinua y VI Simposio Internacional de Granos Andinos 2025 en la ciudad de Cañar, Ecuador, examinó la relación de las comunidades indígenas de Colta con la quinua, entendida como alimento, medicina ancestral y símbolo espiritual. Desde la cosmovisión andina, se observó que su cultivo y uso se guiaban por ritualidades sagradas y por los calendarios lunares y solares, lo que reflejaba principios de reciprocidad y equilibrio con la Pachamama. El estudio destacó cómo estos saberes, transmitidos por yachak, mama y taytakuna, continúan fortaleciendo la identidad cultural, la soberanía alimentaria y la salud integral de las comunidades.

Ilustración de David Mauricio Gramal Conejo para Rising Voices
La educación no puede entenderse como un proceso aislado de su entorno. Muy por el contrario, los aprendizajes se construyen en estrecha relación con el contexto sociocultural en el que los estudiantes y docentes se desenvuelven. Bajo esta premisa, la cultura de los educandos, del educador, de las familias y de los actores institucionales adquiere un papel fundamental para comprender cómo se producen, se apropian y se transforman los saberes (Vygotsky, 1978; Freire, 1997). Esta perspectiva resulta especialmente relevante cuando se aborda la enseñanza y revitalización de lenguas ancestrales, pues implica reconocer que el lenguaje se sostiene en prácticas culturales comunitarias (Hornberger, 2008).

El trayecto que sigue la Tierra en su movimiento alrededor del Sol se conoce como eclíptica. En su tránsito, genera dos aproximaciones conocidas como equinoccios (pawkar raymi, kulla raymi) y dos alejamientos o solsticios (inti raymi y kapak raymi). El plano del eje de rotación de la Tierra tiene una inclinación de 23,5°, lo que permite que la radiación solar no llegue siempre con la misma intensidad a toda la cara iluminada del planeta; este fenómeno astronómico origina las estaciones del año (Martínez, 2019).